Se presenta como un líquido oleoso incoloro o de color amarillo pálido con un ligero olor aromático, que se caracteriza por su baja volatilidad, su buena compatibilidad con la mayoría de los polímeros y su alta eficacia plastificante. El DBP, que en su día fue un plastificante muy utilizado en la industria de los polímeros, se ha enfrentado en los últimos años a restricciones normativas cada vez más estrictas a nivel mundial debido a sus posibles riesgos para la salud y el medio ambiente.
Aplicaciones principales
El DBP fue en su día un plastificante muy utilizado en diversos sectores, pero su ámbito de aplicación se ha reducido considerablemente debido a las restricciones normativas:
Plastificación del PVC: Históricamente se ha utilizado como plastificante principal del PVC para fabricar productos flexibles, como cables, mangueras, cuero artificial, suelos de vinilo y láminas de plástico, mejorando la tenacidad y la resistencia a bajas temperaturas del material.
Adhesivos y selladores: Se añade a las formulaciones adhesivas para mejorar la flexibilidad, la adhesión y el rendimiento a bajas temperaturas; es adecuado para selladores de construcción e industriales.
Recubrimientos y tintas: Actúa como agente coalescente en recubrimientos y como disolvente plastificante en tintas, reduciendo la fragilidad de la película y mejorando la adhesión a los sustratos.
Otros usos: Anteriormente se utilizaba en cosméticos (por ejemplo, esmaltes de uñas o lacas para el pelo) para ajustar la textura y la facilidad de aplicación; actualmente está prohibido o restringido en los productos de higiene personal en la mayoría de las regiones.

